Roma Norte, Ciudad de México

Barrios de Ciudad de México — Colonia porfiriana y distrito creativo

Roma Norte

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Por Qué Hacer · Actualizado en junio de 2026

Un empresario de circo, Edward Walter Orrin, fraccionó en 1903 los Potreros de Romita para la élite porfiriana; un siglo y dos sismos después, sus palacetes eclécticos alojan la escena gastronómica y creativa más densa de México.

Del circo Orrin al sismo del 85

La Roma nació de un permiso firmado en 1903, cuando Edward Walter Orrin, dueño del célebre Circo Orrin, obtuvo de Porfirio Díaz la autorización para fraccionar los terrenos conocidos como Potreros de Romita, de donde tomó el nombre. El proyecto prometía lo que el Centro ya no podía dar: alumbrado eléctrico, drenaje, agua entubada y calles pavimentadas. Las familias acomodadas del Porfiriato levantaron ahí mansiones y palacetes que mezclaron art nouveau, neocolonial y todos los eclecticismos europeos, con la iglesia neogótica de la Sagrada Familia como hito religioso. Las calles recibieron nombres de ciudades mexicanas: Orizaba, Colima, Tabasco, Córdoba.

El siglo XX la trató con dureza y la reinventó dos veces. La clase alta emigró a Polanco y Las Lomas a mediados de siglo, la colonia se llenó de escuelas, consultorios y vecindades, y el sismo del 19 de septiembre de 1985 la golpeó como a pocas zonas de la ciudad. De esa herida salió la Roma actual: los edificios baratos y dañados atrajeron a artistas y galerías en los noventa, y desde los años 2010 la colonia concentra la cocina de autor, el diseño y la vida de café que la han vuelto célebre mucho más allá de México.

La colonia que el presente reescribe

La Roma se organiza alrededor de un eje monumental, la avenida Álvaro Obregón, y de una retícula de calles arboladas donde cada cuadra alterna un palacete porfiriano, un edificio funcionalista y una construcción reciente que llena el hueco de algún derrumbe del 85. La Plaza Río de Janeiro, llamada originalmente Plaza Roma, es el corazón histórico: en su centro una réplica en bronce del David de Miguel Ángel preside la fuente, rodeada por el edificio de ladrillo conocido como la Casa de las Brujas.

El barrio vive en la banqueta. Cafés de especialidad, panaderías, librerías como las de la calle Colima y decenas de galerías ocupan las plantas bajas de casonas restauradas, y el Mercado Medellín, en la esquina de Campeche y Medellín, funciona como despensa latinoamericana de la ciudad, con puestos colombianos, cubanos y venezolanos que no existen en ningún otro mercado capitalino. La mezcla de vecinos de toda la vida, oficinas creativas y una notable población extranjera define el tono actual: cosmopolita, caminable y cada vez más caro.

Las calles que hay que conocer

Avenida Álvaro Obregón

El eje de la Roma se llamó avenida Jalisco hasta 1928, cuando tomó el nombre del presidente electo asesinado ese año, que vivía en el número 185. Su camellón central, con fuentes y esculturas de bronce de inspiración clásica, es de los pocos paseos ajardinados que sobreviven del urbanismo porfiriano. Sobre la avenida están la Casa Lamm, proyectada por Lewis Lamm en 1911 y hoy centro cultural, además de la mayor concentración de restaurantes, bares y librerías de la colonia.

Calle Orizaba

Corre de norte a sur uniendo las dos plazas de la colonia, Río de Janeiro y Luis Cabrera, y por eso funciona como su paseo arquitectónico natural: casonas eclécticas, edificios art déco y la iglesia de la Sagrada Familia en la esquina con Puebla. Es la calle para entender la Roma original de principios del siglo XX sin desviarse ni una cuadra.

Calle Colima

La calle del diseño: galerías de arte contemporáneo, estudios, tiendas de objeto y cafés ocupan sus casonas entre Insurgentes y Cuauhtémoc. Es más tranquila que Álvaro Obregón y concentra buena parte de la escena creativa que dio fama a la colonia en los años noventa, cuando los espacios independientes empezaron a ocupar los edificios baratos tras el sismo.

Calle Tonalá y el cruce con Zacatecas

El tramo sur de la Roma Norte, alrededor de Tonalá, Jalapa y Zacatecas, conserva el tejido más vecinal: tintorerías, fondas y misceláneas entre los nuevos cafés. Caminarlo permite ver la transición de la colonia en tiempo real, cuadra por cuadra, desde el pulido corredor de Obregón hacia la Roma Sur, todavía de rentas más bajas y ritmo de barrio.

Parques y plazas

Plaza Río de Janeiro

La plaza fundacional de la colonia, con su fuente coronada por la réplica del David y un perímetro de edificios notables, encabezados por la llamada Casa de las Brujas, un edificio de ladrillo de perfil puntiagudo de principios del siglo XX. Es punto de reunión de vecinos, perros y lectores a todas horas.

Plaza Luis Cabrera

Más íntima que Río de Janeiro, con una fuente central de chorros iluminados y terrazas de restaurantes en su perímetro. Remata el paseo por la calle Orizaba y es de las esquinas más apacibles de la colonia, especialmente entre semana.

Jardín Pushkin

En el límite oriente de la colonia, sobre avenida Cuauhtémoc, funciona como parque de uso intenso: juegos infantiles, bazar de fin de semana y canchas. Marca la frontera entre la Roma y la Doctores.

Dónde comer, tomar y comprar en Roma Norte

Lugares mejor calificados en la zona según reseñas públicas de Google — calificación y número de reseñas al 2026-06-10.

Para comer

  • Gardela Restaurante argentino · Av. Álvaro Obregón 31
    4.8 (7,942)
  • Contramar Marisquería · Durango 200
    4.5 (6,699)
  • Macelleria Roma Restaurante italiano · C. Orizaba 127
    4.4 (6,467)
  • Huset Restaurante mexicano · C.Colima 256
    4.4 (4,122)
  • La Docena Roma Marisquería · Av. Álvaro Obregón 31
    4.3 (4,792)
  • Blanco Colima Restaurante · C.Colima 168
    4.5 (3,056)

Café y desayuno

De noche

Compras

Cultura

Referencias