Ciudad de México · Barrio por barrio
Ciudad de México por barrios: una ciudad en capas
En Ciudad de México cada barrio es un siglo que sigue funcionando: los canales mexicas se cultivan en Xochimilco, el virreinato despacha en el Centro, el Porfiriato toma café en Santa María la Ribera, los años cincuenta gobiernan la Narvarte y el presente devora la Roma. Esta guía recorre doce zonas leyéndolas así, por la capa de tiempo que domina cada una y por lo que esa capa todavía hace.

Centro Histórico
Sobre las ruinas de Tenochtitlan, fundada en 1325, los españoles trazaron la capital de la Nueva España; el resultado son 668 manzanas declaradas Patrimonio Mundial por la UNESCO en 1987, el centro histórico más grande de América Latina.

Roma Norte
Un empresario de circo, Edward Walter Orrin, fraccionó en 1903 los Potreros de Romita para la élite porfiriana; un siglo y dos sismos después, sus palacetes eclécticos alojan la escena gastronómica y creativa más densa de México.

Condesa
La avenida Ámsterdam no disimula su origen: es, curva por curva, el óvalo del hipódromo que corrió caballos de 1910 a 1925, convertido desde 1926 en el conjunto art déco más admirado de América.

Polanco
Donde se criaron gusanos de seda entre moreras corre hoy la avenida comercial más cara de América Latina: Polanco se fraccionó en 1937 con reglamento de estilo californiano incluido y calles bautizadas con escritores y filósofos.

Coyoacán
En el lugar de los coyotes, Hernán Cortés instaló en 1521 el primer ayuntamiento del valle mientras se reconstruía Tenochtitlan; cinco siglos después, el pueblo de plazas y calles empedradas donde vivieron Frida Kahlo y Trotsky sigue siendo un mundo aparte dentro de la ciudad.

San Ángel
El antiguo pueblo de Tenanitla, levantado sobre la lava del volcán Xitle, tomó su nombre del colegio carmelita de San Ángel, inaugurado en 1613; sus plazas empedradas acogen cada sábado, desde 1960, el bazar de arte más célebre de México.

Juárez y Zona Rosa
La colonia porfiriana de calles con nombres europeos fue el barrio de los intelectuales en los sesenta, es el corazón LGBT+ de la capital y alberga el Pequeño Seúl, la mayor comunidad coreana de México, todo a la sombra del Ángel de la Independencia.

Santa María la Ribera
El pabellón con el que México se presentó en la Exposición Universal de Nueva Orleans de 1884 acabó plantado en la alameda de esta colonia de 1859, la primera que se atrevió a crecer fuera de la traza virreinal.

Xochimilco
Aquí la ciudad todavía flota: las chinampas que alimentaron a Tenochtitlan siguen cultivándose entre canales, y la UNESCO inscribió el paisaje en la Lista del Patrimonio Mundial el 11 de diciembre de 1987.

Narvarte y Del Valle
Las dos grandes colonias de clase media del sur-centro nacieron de haciendas: la Del Valle se fraccionó desde 1908 y la Narvarte, sobre la hacienda de Felipe José de Narvarte, estrenó en los años cuarenta la arquitectura moderna que define su paisaje de edificios bajos, camellones y parques.

San Rafael
Heredera de la colonia de los Arquitectos de 1859, la San Rafael fue el barrio de los teatros y los cines de la primera mitad del siglo XX; sus fachadas porfirianas, el Cine Ópera y el Monumento a la Madre cuentan esa época con una franqueza que pocas zonas conservan.

Tlalpan Centro
San Agustín de las Cuevas fue capital del Estado de México de 1827 a 1830, con casa de moneda propia; su centro, declarado Zona de Monumentos Históricos en 1986, conserva 45 manzanas de casonas, plazas y el único mercado porfiriano que sobrevive en la ciudad.