Barrios de Puerto Escondido — Fraccionamiento junto al mar
Bacocho
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FONATUR trazó aquí su ensayo de resort en 1975 y una década después se marchó a Huatulco. Quedó el fraccionamiento más antiguo del puerto, sus retornos arbolados y la playa donde cada tarde se liberan tortugas.
El ensayo de un resort
A finales de los sesenta, el gobierno federal —con préstamos del Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo— salió a buscar playas vírgenes para convertirlas en polos turísticos. De los seis sitios identificados en 1968, eligió tres: Cancún, Ixtapa y Puerto Escondido; los descartados fueron Loreto, Los Cabos y Huatulco. En 1970, el presidente Gustavo Díaz Ordaz expropió 1,329 hectáreas de San Pedro Mixtepec, y en 1975 FONATUR arrancó el desarrollo con Bacocho: 54 hectáreas y más de 700 lotes de unos diez por treinta metros, con algo nunca visto en el pueblo, calles pavimentadas.
El resort nunca llegó. Los primeros compradores fueron inversionistas de la Ciudad de México y Oaxaca sin prisa por construir —apenas 200 lotes vendidos entre 1975 y 1980—, y FONATUR respondió levantando dos docenas de casas de dos y tres recámaras, joyas de tabique y teja que han aguantado cuatro décadas de sismos y huracanes. Pero el organismo no pudo resolver los reclamos de Santa María Colotepec sobre parte del terreno expropiado, se retiró en 1982 y concentró su apuesta en Huatulco. Antes de irse dejó el aeropuerto internacional y las calles de Bacocho.
La colonia que quedó
Bacocho envejeció como lo que el plan quería fabricar a la fuerza: una colonia de clase media a la orilla del Pacífico, con familias mexicanas de todo el año, residentes extranjeros de invierno y, en los últimos años, un brote de departamentos y casas de renta vacacional. Sus señas de identidad son deliciosamente burocráticas: los retornos —rotondas en torno a pequeños parques— están numerados del 1 al 17 aunque solo existen ocho, los vecinos eligen su propio número de casa sin orden alguno, y las calles llevan nombres de municipios oaxaqueños como Salina Cruz y Tlacochahuaya.
La playa, abajo del acantilado de los hoteles, es la más larga del poniente: unos dos kilómetros de arena dorada flanqueada de palmeras, con mar abierto y corriente que invita más a caminar que a nadar. Su anchura y su relativa calma humana la volvieron el escenario de los atardeceres largos del puerto.
Bacocho es también la capital tortuguera de Puerto Escondido. En esta costa anidan la golfina, la prieta y la laúd —esta última en peligro crítico—, y los campamentos locales protegen los nidos, incuban los huevos y organizan liberaciones de crías en la playa, todas las tardes alrededor de las cinco. Participar cuesta una cooperación para la conservación y es, probablemente, el plan familiar más repetido del puerto: una caja de cartón, una cría de tortuga y veinte metros de arena hasta la primera ola.
Las calles que hay que conocer
Avenida Monte Albán
Una de las vías que estructuran el interior del fraccionamiento, parte de la nomenclatura oaxaqueña —Mitla, Yagul, Lambityeco, Zaachila— con que FONATUR bautizó el plano. Conecta la zona de los retornos con el frente hotelero del acantilado y resume el carácter del barrio: residencial, arbolado, sin estridencias.
Boulevard Benito Juárez (tramo Bacocho)
El bulevar que nace en el crucero del Adoquín remata su recorrido en Bacocho, donde la franja comercial de la Rinconada se diluye en colonia residencial. Es la entrada natural del fraccionamiento y el camino que la mayoría recorre rumbo a la liberación de tortugas de la tarde.
Boulevard José Murat
El bulevar largo que corre por el lomo del pueblo, de la zona de Zicatela hacia el rumbo del aeropuerto, marca el límite alto de Bacocho. Es la vía rápida que conecta el fraccionamiento con la carretera costera y con la terminal aérea, a unos minutos al noroeste.
Calle Salina Cruz
Calle residencial típica del plano de 1975, con lotes de diez por treinta y una mezcla de casas de una planta, techos de palapa y construcciones nuevas de departamentos. Su nombre, como el de Tlacochahuaya o Guelatao, viene del catálogo de municipios oaxaqueños que FONATUR usó para bautizar el fraccionamiento.
Parques y plazas
Los retornos de Bacocho
La firma urbanística del fraccionamiento: ocho rotondas residenciales organizadas en torno a pequeños parques, numeradas —con lógica solo conocida por su planificador— del 1 al 17. Son los jardines de bolsillo de la colonia, espacios de sombra y juego que conservan la escala doméstica del plan original de 1975.
Dónde comer, tomar y comprar en Bacocho
Lugares mejor calificados en la zona según reseñas públicas de Google — calificación y número de reseñas al 2026-06-10.
Para comer
- 4.5 (9,281)
- 4.7 (3,742)
- 4.8 (2,397)
- 4.8 (674)
- 4.4 (474)
- 4.9 (215)
Café y desayuno
- 4.5 (9,281)
- 4.7 (3,742)
- 4.8 (571)
- 4.8 (500)
- 4.7 (472)
- 4.4 (680)
De noche
- 4.7 (3,742)
- 4.8 (2,397)
- 4.4 (588)
- 4.6 (340)
- 4.7 (189)
- 4.5 (83)
Compras
- 4.6 (55)
- 4.7 (34)
Cultura
- 4.7 (285)
Referencias