Puerto Escondido · Barrio por barrio
Puerto Escondido: cada playa es su propia república
En Puerto Escondido manda la marejada del sur: cada bahía crió su propia tribu, su economía y su ritmo, y el oleaje decide el calendario de todas. Esto fue un puerto cafetalero hasta 1975 y el resort que FONATUR planeó y abandonó rumbo a Huatulco; en el vacío que dejaron el grano y el plan federal, cada playa se organizó por su cuenta: la ola pesada en Zicatela, los invasores de 1982 en La Punta, los pescadores en Angelito, las tortugas en Bacocho.

Zicatela
Tres kilómetros de arena abierta y un tubo que revienta a metros de la orilla: el Pipeline Mexicano convirtió una caleta cafetalera en capital continental del surf.

La Punta
Sus dos calles principales llevan los nombres de los hombres que encabezaron la invasión de tierras de 1982. La Punta no se fundó: se desmontó a machete.

El Adoquín y el centro
Por esta bahía salió el café de la sierra de 1927 a 1975; hoy la avenida Pérez Gasga cierra al tráfico cada tarde y se convierte en el paseo del pueblo.

Rinconada y Carrizalillo
El bulevar Benito Juárez corre sobre la vieja pista de aterrizaje del pueblo, y al final del fraccionamiento, unos 160 escalones abajo, espera la bahía de Carrizalillo.

Bacocho
FONATUR trazó aquí su ensayo de resort en 1975 y una década después se marchó a Huatulco. Quedó el fraccionamiento más antiguo del puerto, sus retornos arbolados y la playa donde cada tarde se liberan tortugas.

Puerto Angelito y Manzanillo
Aquí el Pacífico se queda quieto. Dos calas gemelas separadas por un espolón de roca concentran las lanchas de los pescadores, el esnórquel y los mariscos de palapa.