Barrios de Oaxaca — Barrio histórico
Barrio de Xochimilco
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Trescientos metros de arcos sobre cantera verde —el remate del acueducto terminado en 1751— atraviesan el barrio más antiguo de Oaxaca, donde todavía se teje en telar de pedal.
El agua que atravesó el barrio
Xochimilco se considera el asentamiento más antiguo de la ciudad: lo fundaron en 1486 guerreros xochimilcas aliados de los mexicas, dentro de la misma campaña que estableció Jalatlaco, y trajeron consigo el nombre de su lugar de origen, que en náhuatl remite al campo de flores. Tras la fundación de Antequera quedó como barrio indígena al norte de la traza española, con su templo propio: Santo Tomás Xochimilco, levantado a finales del siglo XVI, que sigue siendo el centro religioso y festivo del barrio.
Su monumento civil son los Arquitos: el tramo final del acueducto que bajaba agua de los manantiales del cerro de San Felipe hasta la caja de agua del Carmen Alto, un recorrido de unos seis kilómetros. La obra de mampostería se construyó en el siglo XVIII y se terminó en 1751, financiada por particulares —los señores Juan G. Márquez, Manuel Landeta, José Sánchez y Juan de Pascua y Obrien—, y abasteció a la ciudad hasta entrado el siglo XX. El tramo que cruza el barrio, unos 300 metros de arcos de medio punto sobre muros de cantera verde, corre a lo largo de la calle Rufino Tamayo; en los huecos de los arcos se incrustaron con el tiempo puertas y pequeñas viviendas, hoy la imagen más fotografiada del barrio.
Los telares que quedan
Xochimilco fue durante generaciones un barrio de oficios: talleres de mantelería y textiles tejidos en telar de pedal, filigrana, orfebrería y hojalatería. Esa economía artesanal no es solo memoria; todavía hay familias que tejen y venden manteles y rebozos en talleres del propio barrio, y las calles llevan nombres de músicos y artistas oaxaqueños, como José López Alavez, el autor de la Canción Mixteca, o el pintor Rufino Tamayo. El resultado es un barrio de cuestas empedradas, silencioso y doméstico, que ha absorbido cafés y casas de huéspedes sin perder la escala de pueblo.
Se llega caminando desde Santo Domingo: basta subir por García Vigil, pasar el templo del Carmen Alto —donde remataba el acueducto— y cruzar la avenida Niños Héroes de Chapultepec. Esa media hora de paseo, del barroco dorado del centro a los arcos de cantera verde entre buganvilias, es una de las mejores caminatas cortas de la ciudad, sobre todo con la luz dorada de la tarde.
Las calles que hay que conocer
Rufino Tamayo (calle de los Arquitos)
La calle insignia del barrio, nombrada en honor del pintor oaxaqueño Rufino Tamayo (1899-1991). A lo largo de ella corre el tramo urbano del acueducto de 1751: unos 300 metros de arcos de ladrillo sobre muros de cantera verde, con puertas y viviendas encajadas en los vanos. Es uno de los rincones más fotografiados de Oaxaca y la entrada natural al barrio desde el centro.
José López Alavez
Lleva el nombre del compositor oaxaqueño de la Canción Mixteca (melodía de 1912, letra de 1915), himno de la nostalgia oaxaqueña. Es una de las calles que suben hacia el templo de Santo Tomás, empedrada y flanqueada por casas bajas de colores, talleres y alguna fonda; da la medida del barrio mejor que cualquier mirador.
Niños Héroes de Chapultepec
La avenida ancha que separa Xochimilco del centro histórico por el sur. Cruzarla marca el cambio de ciudad: del tránsito y los comercios de la avenida a las cuestas empedradas del barrio. Del otro lado quedan el Carmen Alto y García Vigil, la ruta peatonal lógica desde Santo Domingo.
Dónde comer, tomar y comprar en Barrio de Xochimilco
Lugares mejor calificados en la zona según reseñas públicas de Google — calificación y número de reseñas al 2026-06-10.
Para comer
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Café y desayuno
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Compras
- 4.0 (65)
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Cultura
- 4.8 (3,710)
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Referencias