Oaxaca · Barrio por barrio
Oaxaca de Juárez, barrio por barrio
En Oaxaca cada barrio se explica por lo que produce: Jalatlaco curtió cuero, Xochimilco tejió manteles, San Felipe vendió su agua, los mercados del sur muelen cacao y asan tasajo desde el porfiriato, y el centro convirtió la cantera verde en su oficio mayor. Recorrer la ciudad por zonas es recorrer ese mapa de talleres, comales y molinos que sigue funcionando debajo del decorado patrimonial.

Centro Histórico
La cuadrícula que Alonso García Bravo trazó en 1529 entre los ríos Atoyac y Jalatlaco sigue intacta: manzanas de 84 metros por lado, muros gruesos de cantera verde y un patrimonio que la UNESCO inscribió en 1987 junto con Monte Albán.

Barrio de Jalatlaco
Más viejo que la ciudad que lo rodea: Jalatlaco nació en 1486 como guarnición mexica y en 2023 se convirtió en el primer Barrio Mágico del estado de Oaxaca.

Barrio de Xochimilco
Trescientos metros de arcos sobre cantera verde —el remate del acueducto terminado en 1751— atraviesan el barrio más antiguo de Oaxaca, donde todavía se teje en telar de pedal.

Colonia Reforma
Calles anchas, nombres de flores y la mayor concentración de comercio nuevo de la capital: la Reforma se trazó en los años cuarenta y despegó cuando el conflicto de 2006 empujó a los restaurantes fuera del centro.

San Felipe del Agua
Aquí nace el agua de Oaxaca: los manantiales del cerro San Felipe llenaron el acueducto colonial hasta después de 1940, y hoy marcan la frontera entre la zona residencial más alta de la ciudad y el bosque del Parque Nacional Benito Juárez.

Zona de los mercados
Al sur del Zócalo, dos naves porfirianas —el mercado Benito Juárez de 1894 y el 20 de Noviembre con su pasillo de humo— concentran la despensa y la cocina popular de la ciudad; al suroeste, la Central de Abastos hace lo mismo a escala de todo el estado.