Barrio de Santa Ana, Mérida

Barrios de Mérida — Barrio histórico

Barrio de Santa Ana

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Por Qué Hacer · Actualizado en junio de 2026

Hacia el norte de la catedral, una recta trazada en 1726 explica todo el barrio: Santa Ana nació para coser el centro virreinal con lo que un siglo y medio después sería el Paseo de Montejo.

La recta del gobernador

Antes de 1600, lo que hoy es Santa Ana eran huertas y solares cultivados que abastecían de frutas y verduras a los vecinos de Mérida, en los márgenes del barrio de Santa Lucía. Su destino cambió en 1726, cuando el gobernador y capitán general de Yucatán, Antonio de Figueroa y Silva, ordenó abrir una calle recta desde el palacio episcopal, junto a la catedral, hacia el norte, dando continuidad al camino que hasta entonces moría en Santa Lucía. Aquella recta es el antecedente directo del eje que hoy forma la calle 60.

El mismo gobernador mandó construir entre 1729 y 1733 el templo de Santa Ana sobre un basamento prehispánico maya, en el sitio de una antigua capilla abierta, y un pasaje con arcos de piedra en los extremos —demolidos en el siglo XIX— que unía Santa Lucía con el nuevo barrio. Figueroa y Silva murió antes de ver la obra terminada; una lápida en la fachada principal, con inscripción en español antiguo, indica que sus restos descansan ahí. El proyecto incluyó una pequeña plaza arbolada en la actual esquina de las calles 60 y 47, llamada originalmente Paseo de Santa Ana: el antecesor directo del parque actual.

Entre dos Méridas

Santa Ana es la bisagra de Mérida: hacia el sur, por la calle 60, se encadena con Santa Lucía y la Plaza Grande; hacia el nororiente, a un par de cuadras, arranca el Paseo de Montejo en la Plaza del Remate. Esa posición lo convirtió en zona de paso ilustre primero y en barrio codiciado después, con casonas restauradas, hoteles boutique y galerías conviviendo con la vida de siempre.

Esa vida de siempre se concentra en el conjunto de iglesia, parque y mercado que comparten nombre. El mercado de Santa Ana, uno de los primeros mercados municipales de la ciudad junto con los de San Benito, Santiago y Lucas de Gálvez, es famoso por sus cocinas: un pasillo de fondas donde se desayuna y se cena comida yucateca a precio de barrio, a diez minutos a pie de los restaurantes de mantel del Paseo de Montejo. El contraste resume bien lo que es Santa Ana.

Las calles que hay que conocer

Calle 60

La recta que el gobernador Figueroa y Silva mandó trazar en 1726 desde el palacio episcopal hacia el norte es hoy el eje del barrio: por ella se viene caminando desde la Plaza Grande, pasando por Santa Lucía, hasta la iglesia y el parque de Santa Ana, y por ella se sigue hacia el norte de la ciudad. Concentra hoteles, cafés y galerías en casonas recuperadas.

Calle 47

El costado sur del parque. Hacia el oriente conduce en un par de cuadras a la Plaza del Remate, donde arranca el Paseo de Montejo, lo que convierte a esta calle corta en la costura entre la Mérida virreinal y la Mérida henequenera. Es el cruce que casi todo recorrido a pie por la ciudad termina atravesando.

Calle 45

Cierra por el norte el conjunto de templo y mercado. Del lado de Santa Ana conserva la escala de barrio —casas bajas, talleres, fondas— y marca la transición hacia las cuadras donde el centro histórico se disuelve en las colonias de principios del siglo XX.

Parques y plazas

Parque de Santa Ana

Nació en el siglo XVIII como Paseo de Santa Ana, una plaza arbolada en la esquina de las calles 60 y 47, y sigue cumpliendo la misma función: sombra, bancas y un respiro entre la iglesia de 1733 y el mercado. Es parada obligada del recorrido a pie entre la Plaza Grande y el Paseo de Montejo.

Dónde comer, tomar y comprar en Barrio de Santa Ana

Lugares mejor calificados en la zona según reseñas públicas de Google — calificación y número de reseñas al 2026-06-10.

Para comer

Café y desayuno

De noche

Compras

Cultura

Referencias