Mérida · Barrio por barrio
Los barrios de Mérida, de T'hó al oro verde
Mérida se lee en anillos: un núcleo español trazado en 1542 sobre la ciudad maya de T'hó, un cinturón de barrios de indios —Santiago, Santa Ana, San Sebastián— que construyeron y abastecieron esa traza, y hacia el norte el corredor de palacetes y colonias que pagó el henequén. Cada barrio dice quién lo levantó y con qué dinero; el calor decide todo lo demás, porque aquí se camina temprano, se come bajo techo al mediodía y se vive de noche en los parques.

Centro y Plaza Grande
El 6 de enero de 1542 Francisco de Montejo el Mozo fundó Mérida sobre los cerros de T'hó, y con las piedras de sus pirámides levantó la plaza que sigue siendo el corazón de la ciudad.

Paseo de Montejo
Dos kilómetros de palacetes pagados con henequén: el bulevar que Mérida tendió hacia el norte a partir de 1888 culmina en el Monumento a la Patria, que Rómulo Rozo talló a mano durante once años.

Barrio de Santiago
Cada martes desde 1984 la orquesta municipal toca danzón frente a la iglesia de 1637; Santiago lleva siendo el barrio maya de Mérida desde la fundación misma.

Barrio de Santa Ana
Hacia el norte de la catedral, una recta trazada en 1726 explica todo el barrio: Santa Ana nació para coser el centro virreinal con lo que un siglo y medio después sería el Paseo de Montejo.

La Ermita y San Sebastián
Quien salía de Mérida rumbo a Campeche se encomendaba aquí por última vez. Alrededor de esa ermita del siglo XVII sobrevive el barrio que conserva la última fiesta tradicional completa de la ciudad.

García Ginerés
Un comerciante de Tarragona fraccionó estos terrenos hacia 1904 y regaló el suelo de un parque; cuarenta años después, los Amábilis levantaron en él la mayor obra neomaya de Mérida.

Itzimná
Itzamná, dios maya de la creación, dio nombre al pueblo de veraneo al que los meridanos llegaban en tranvía cada media hora; la ciudad lo absorbió, pero el trazado de pueblo sigue intacto.