Barrios de Los Cabos — Bahías de snorkel
El Chileno y Santa María
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El mejor esnórquel de Los Cabos no exige lancha: en Chileno (km 14) y Santa María (km 13), dos bahías vecinas a media carretera entre los cabos, el arrecife empieza a un nado de la arena.
El arrecife que levantó un hotel
La bahía del Chileno fue uno de los escenarios fundacionales del turismo en Los Cabos, y la razón fue submarina. Bud Parr, un californiano que llegó a la región en los años cincuenta por la pesca y se asoció con Abelardo Rodríguez en el Palmilla, eligió esta ensenada para su segundo proyecto por dos ventajas prácticas: un buen embarcadero natural y un arrecife notable. Allí construyó en 1961 el Hotel Cabo San Lucas, que en 1965 ya tenía 62 habitaciones cuando Sports Illustrated lo visitó para su segundo número anual de trajes de baño; John Wayne, Frank Sinatra y Kirk Douglas figuraron entre sus huéspedes. El hotel original fue demolido para dar paso al desarrollo Chileno Bay, con club de playa, campo de golf de Tom Fazio y hotel nuevo, pero la playa y su arrecife siguen siendo públicos: son la herencia viva de aquel arranque.
Dos bahías en clave de madrugador
Chileno es la playa pública más querida del corredor: arena clara, agua transparente y un arrecife rocoso a pocos metros de la orilla que la vuelve el punto de esnórquel más accesible del municipio. Cuenta con certificación Blue Flag, palapas, baños y acceso señalizado en el km 14, y su ambiente es más de familias locales con hielera que de beach club. Santa María, una ensenada en herradura encajonada entre dos cabezos de granito un kilómetro al oeste, es la versión más recogida: los promontorios bloquean oleaje y viento, el agua queda quieta como alberca y bajo la superficie se mueven cientos de peces tropicales en lo que se considera un santuario marino.
Ambas funcionan en clave de madrugador: los tours de esnórquel llegan en lancha desde Cabo San Lucas a media mañana, y quien viene temprano por carretera tiene el arrecife casi solo. En Chileno el fondo interesante arranca en el costado rocoso de la bahía; en Santa María basta nadar unos metros desde la arena para flotar sobre cardúmenes de peces ángel, sargentos y cirujanos. Llevar equipo propio ayuda —no siempre hay renta en sitio—, igual que agua y sombra, porque los servicios son básicos. La combinación clásica es hacer las dos bahías en una mañana; de diciembre a abril, el premio extra es escuchar el canto de las ballenas jorobadas bajo el agua.
Las calles que hay que conocer
Carretera Transpeninsular, km 13–14
Las dos bahías se alcanzan por la autopista del corredor: el acceso de Chileno está señalizado en el km 14 y el de Santa María en el km 13, a medio camino entre Cabo San Lucas y San José del Cabo. En transporte público, las rutas que recorren el corredor paran en los accesos sobre la carretera.
Acceso a Playa El Chileno (km 14)
La bajada del km 14 lleva al estacionamiento y a la playa con palapas, baños y bandera Blue Flag. Es el acceso público que sobrevivió al desarrollo Chileno Bay: la playa donde estuvo el Hotel Cabo San Lucas de 1961 sigue abierta a todos, con el arrecife a un nado de la orilla.
Acceso a Playa Santa María (km 13)
Un kilómetro al oeste, la desviación del km 13 baja a la ensenada en herradura de Santa María, con estacionamiento y palapas. Los dos promontorios de granito que la cierran explican su agua quieta: es la entrada al esnórquel más protegido del corredor.
Dónde comer, tomar y comprar en El Chileno y Santa María
Lugares mejor calificados en la zona según reseñas públicas de Google — calificación y número de reseñas al 2026-06-10.
Para comer
- 4.8 (1,677)
- 4.5 (2,357)
- 4.4 (1,052)
- 4.6 (554)
- 4.7 (316)
- 4.7 (212)
Café y desayuno
- 4.7 (1,448)
- 4.6 (738)
- 4.4 (594)
- 4.5 (60)
- 4.7 (37)
De noche
- 4.4 (6,737)
- 4.4 (6,461)
- 4.8 (1,677)
- 4.7 (1,317)
- 4.4 (756)
- 4.7 (212)
Compras
- 4.5 (14,893)
- 4.6 (2,550)
- 4.4 (25)
Cultura
- 4.8 (7,350)
- 4.3 (654)
- 4.9 (115)
- 4.8 (105)
Referencias