Los Cabos · Barrio por barrio
Dos pueblos y un corredor: las zonas de Los Cabos
Los Cabos no es una ciudad sino dos que se miran a 33 kilómetros de distancia: Cabo San Lucas, el puerto que pasó de empacadora de atún a capital mundial de la pesca deportiva y de la fiesta, y San José del Cabo, el pueblo misional de 1730 que eligió las galerías y las plazas arboladas. Entre ambas, el Corredor Turístico alinea las pocas bahías nadables de una costa brava, los campos de golf y los resorts que inventaron el lujo en la península. Cada zona de esta guía responde a la gravedad de uno de los dos polos, o al desierto que baja al mar entre ellos.

Cabo San Lucas: centro y marina
Donde hoy atracan yates de pesca deportiva hubo un estero y una empacadora de atún: el centro de Cabo San Lucas es la historia de un puerto que cambió dos veces de oficio sin moverse de lugar.

Playa El Médano
En una punta de península donde el Pacífico prohíbe nadar casi en todas partes, El Médano es la excepción: la bahía mansa de Cabo San Lucas, con El Arco al fondo.

San José del Cabo: centro y Distrito del Arte
Frente a la plaza donde los jesuitas fundaron su misión en 1730, San José del Cabo guarda el polo sereno de Los Cabos: casonas restauradas, galerías y un Art Walk que cada jueves saca el arte a la calle.

Corredor Turístico
Treinta y tres kilómetros de desierto que baja al mar de Cortés separan los dos pueblos, y en ellos se inventó el lujo de la península: primero llegaron los aviones privados, después la carretera.

Costa Azul
Tres olas, tres niveles, una sola playa: Costa Azul ordena el surf de Los Cabos en unos cientos de metros de arena al borde de San José.

El Chileno y Santa María
El mejor esnórquel de Los Cabos no exige lancha: en Chileno (km 14) y Santa María (km 13), dos bahías vecinas a media carretera entre los cabos, el arrecife empieza a un nado de la arena.