Guadalajara — Teatro
Teatro Degollado
← 12 cosas que hacer en Guadalajara
Más de siglo y medio de ópera, ballet y música sinfónica han pasado bajo su techo neoclásico.
Historia
La idea de dotar a Guadalajara de un teatro digno surgió en 1855, siendo gobernador el general Santos Degollado. El proyecto y la dirección de obra recayeron en el arquitecto tapatío Jacobo Gálvez, que colocó la primera piedra en 1856. Pensado al principio como Teatro Alarcón en honor al dramaturgo novohispano Juan Ruiz de Alarcón, en 1861 el gobernador Pedro Ogazón lo rebautizó Teatro Degollado en memoria del exgobernador y general.
Se inauguró el 13 de septiembre de 1866 con la ópera Lucia di Lammermoor, protagonizada por la soprano Ángela Peralta, el célebre Ruiseñor Mexicano, aunque el edificio aún no estaba terminado. A lo largo de su vida tuvo cuatro grandes reaperturas tras sucesivas restauraciones, en 1880, 1910, 1941 y 1964, lo que da idea de cuánto ha cuidado la ciudad este recinto a lo largo de generaciones.

Qué ver y hacer
El interior, de herradura y aforo cercano a mil quince butacas, está decorado con cortinajes rojos, palcos dorados y un plafón que representa el cuarto canto de la Divina Comedia de Dante. El frontón exterior, en cantera, muestra un relieve de Apolo y las nueve musas. Asistir a una función es la mejor forma de vivirlo: la escala íntima hace que cualquier asiento se sienta cercano al escenario.
Hoy es sede de la Orquesta Filarmónica de Jalisco y escenario habitual del Ballet Folclórico de la Universidad de Guadalajara, además de temporadas de ópera y conciertos. Conviene consultar la cartelera con antelación; las entradas suelen tener precios accesibles. Aunque no coincida tu visita con una función, vale la pena rodear el edificio para admirar su pórtico de columnas corintias frente a la plaza.

Referencias