Acapulco · Barrio por barrio
Acapulco, zona por zona
Pocas ciudades mexicanas han subido y bajado tantas veces: Acapulco fue puerto del Galeón de Manila durante 250 años, playa del jet set en los años cincuenta, gigante en declive a fin de siglo y zona de desastre tras el huracán Otis en octubre de 2023 — y tras cada caída ha vuelto a levantarse. Sus zonas son las capas de esa historia: el puerto viejo y sus acantilados, las playas donde nació la época dorada, la franja de la Costera, el Diamante planeado por decreto y, al poniente, la barra de Pie de la Cuesta que el turismo masivo nunca alcanzó.

Acapulco Tradicional y el centro
Antes de los hoteles hubo un puerto: durante 250 años el Galeón de Manila amarró frente a este zócalo, y el fuerte que lo protegía sigue en pie, convertido en el museo de historia de la ciudad.

La Quebrada
Treinta y cinco metros de caída, un canal de siete de ancho y una ola que hay que adivinar. El clavado de La Quebrada se ejecuta igual desde 1934, y ha sobrevivido a todas las épocas del puerto.

Caleta y Caletilla
Aquí nació el turismo de Acapulco. En estas dos medias lunas de agua mansa nadó la primera jet set, compró hotel el Tarzán de Hollywood y pintó Diego Rivera sus últimos murales.

Zona Dorada
Una avenida inaugurada en 1949 inventó esta franja y un huracán de categoría 5 la desnudó en 2023. Entre esas dos fechas cabe la historia completa del resort de playa mexicano.

Acapulco Diamante
Del otro lado de la Carretera Escénica, frente al mar abierto de Revolcadero, está el tercer Acapulco: el de los resorts y las torres de condominios, dibujado por decreto federal sobre cientos de hectáreas expropiadas en los años ochenta.

Pie de la Cuesta
Diez kilómetros al noroeste del puerto, una barra de arena separa el Pacífico bravo de la laguna de Coyuca. Es el Acapulco que nunca tuvo auge ni caída: solo atardeceres.